Birmania, el país de las lluvias

Un conjunto montañoso, en forma de herradura, y el valle del río Irawadi son las características topográficas dominantes de Birmania. La mayor parte de Birmania se encuentra dentro de la zona tropical. La estación cálida dura desde marzo hasta octubre, mientras que la estación fresca, el periodo del monzón del noroeste, desde noviembre hasta febrero.
El país recibe prácticamente todas sus precipitaciones entre mediados de mayo y octubre, la época del monzón del suroeste.

Las selvas y bosques cubren alrededor de la mitad de Birmania. En las regiones de máxima precipitación, las densas selvas tropicales cuentan con zonas extensivas de árboles madereros y con esencias, que incluyen bosques de teca, comercialmente muy valiosa. Las frutas tropicales como cítricos, plátanos, mangos y guayabas crecen en las regiones costeras. La vegetación en las regiones áridas es escasa y achaparrada.
Los animales de la jungla como el tigre y el leopardo son comunes en Birmania. Entre los cuadrúpedos autóctonos más grandes, que se encuentran principalmente en las tierras altas de la alta Birmania, están el elefante, el rinoceronte, el búfalo, el jabalí y varias especies de ciervo y antílope. Los elefantes, domesticados y criados en cautividad, se utilizan como animales de trabajo, particularmente en la industria maderera.

La población indígena de Birmania es fundamentalmente de raza mongoloide o xantoderma. Más de dos tercios de la población son birmanos, racialmente semejantes a los tibetanos y los chinos. Además, varias minorías con sus propias lenguas y culturas habitan el país.
La civilización birmana es en gran medida un resultado de influencias hindúes. Sin embargo, los birmanos han rehuido de las instituciones hindúes, como el sistema de castas, y han conservado un lenguaje y literatura autóctonos.

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