La contaminación preocupa en Beijing
Dalith Colordo Prutsky | 14/8/2008 | Archivado en Asia, China, Pekin |En la capital china, sede de los Juegos Olímpicos 2008, el ambiente es de fiesta y celebración. También de hechos curiosos, como el casamiento de más de mil parejas el día de la inauguración o los curiosos cortes de cabello con la forma de los aros olímpicos. Sin embargo, hay otros acontecimientos que merecen la preocupación de autoridades y población. Los niveles de contaminación en Beijing han alcanzado niveles alarmantes, llegando a 276 puntos -cuando 300 se considera como polución alta- y ha sido tema de polémica, dado que la contaminación podría afectar el rendimiento de los atletas, sobretodo los que participan en competencias al aire libre.
Semanas anteriores a la inauguración de los Juegos el gobierno chino dispuso hacer “estallar” las nubes. Esto fue posible mediante aviones y provocaron que se produzca una lluvia durante dos días. De este modo, la contaminación contenida en las nubes de Beijing fue liberada. Ya se han realizado muchos intentos por descontaminar el cielo chino, sobretodo de la capital, siendo muy común las bengalas que inyectan yoduro de plata a las nubes para así descontaminarlas. Desde el año 2001, las empresas más contaminantes de la capital china han comenzado a mudar sus instalaciones a las afueras de la ciudad. Otras medidas que han tomado las autoridades chinas, ha sido reducir el tráfico de vehículos en más de la mitad y el uso de grandes buses para las personas que acudan a apreciar los Juegos Olímpicos o que en todo caso posean la acreditación olímpica. Hasta el momento, son 12,300 millones de dólares los invertidos para revertir esta grave situación.
La contaminación puede llegar a ser tan alta en esta ciudad, que muchas veces la visibilidad no ha sido de más de 200 metros, debido a una perenne capa de niebla. Algunas delegaciones de países, como los Estados Unidos, han tomado algunas medidas. Ellos han llevado mascarillas para proteger a sus atletas de posibles problemas respiratorios derivados de la polución. Los que sin duda, sufrirán más el impacto de los altos niveles contaminantes que presenta la ciudad, serán los participantes en las competencias de atletismo, triatlón, ciclismo, hockey sobre hierba, remo, piragüismo, entre otros.

