Malasia, belleza inusitada
Dalith Colordo Prutsky | 19/1/2009 | Archivado en Asia, Aventura, Información, Islas, Malasia, Miscelanea, Monumentos, Naturaleza, Playas, Templos, actividades |En Malasia uno siente la respiración más rápida, hay que adiestrar todos nuestros sentidos y estar alerta ante cualquier movimiento de nuestros cuerpos o de los otros porque dicen que en estas tierras tras los monumentos, al interior de los castillos, existen seres que ya no pertenecen a esta vida, seres paranormales. El misticismo es parte de la cultura malaya y se une a la perfección de sus lugares más tradicionales, como los Castillos de Perak, lugar que tiene también como muestra de su impresionante belleza a sus colinas de caliza, las cuales guardan celosamente dos templos Sam Poh Tong y Perak Tong. No solo en las colinas de Perak está la belleza, sus calles diseñadas con caserones antiguos, los jardines del Lago y el Zoológico de Taiping todo ello son muy apreciados por los visitantes.
Pero si uno busca más podrá encontrar un fascinante santuario que lleva por nombre Kuala Gula, que alberga un centenar de especies de aves, las más diversas, las más remotas y quizá las que pocas veces pueden haberse visto. Pero Malasia también es playa, donde el cielo azul descansa eternamente por el día, donde existen cascadas en medio de la insospechada jungla que nos depara impresionantes sorpresas y donde el cuerpo pide ansiosamente acudir por un refrescamiento al paso, basta sentir el agua cayendo sobre tu cabeza para creer que puedes escalar las rocas que te rodean. Malasia es Tiomán lugar donde el descanso no es interrumpido por los aldeanos, quienes respetan tu descanso y contribuyen con tu visita., lugar de arena blanca y selva tropical, de gente feliz.
Malasia también es un país donde confluyen diversas culturas, como la china, indonesia, malaya, razón de que se hablen distintos idiomas: chino, malay, inglés, bahasa y diversos dialectos. En Malasia a pesar de ellos es sencillo comunicarse en inglés, al pedir orientación la hospitalidad y la utilización de este importante idioma hace todo más sencillo, no es un destino caro, al contrario.
photo credit: Osberth Valle
Visitar Malasia entre tantas cosas constituye afrontar con decisión la belleza, buscar el misticismo que encarnan sus construcciones que datan de la ocupación británica y que resistieron con ahínco durante una de las guerras mundiales la ocupación japonesa, es un pueblo de lucha que tiene bellezas aún por explorar, un destino anclado en el sudeste asiático y que como tal la naturaleza la ha dotado indiscutidamente.


