
¿A las puertas de una tragedia ecológica en el Mar Caspio? El intenso frío de este invierno en Rusia y Asia Central amenaza a la escasa población de pelícanos dálmatas que aún viven en la zona. Mackhachkala, la capital de la provincia rusa de Daguestán, se ha convertido en el inesperado destino final de su migración, debido al frío extremo de la semana pasada, que ha transformado la parte norte del Mar Caspio en un enorme témpano de hielo.
La protección del espeso plumaje no ha servido de nada esta vez a los pelícanos, que son rescatados y alimentados por la población local. Se trata de una de las variedades más grandes de esta especie, puede llegar a medir hasta 180 cm de longitud y su envergadura alcanza fácilmente los 3 metros. Actualmente sobreviven apenas dos mil ejemplares en todo el mundo, repartidos entre el Mar Caspio, el Mar Negro, el norte de Grecia y Albania, en el Lago Karavasta.

Centenares de estos pájaros de plumaje blanco y negro se amontonan unos contra otros formando grandes grupos. Es la extraña imagen que se ha vuelto común estos días en las riberas del Caspio, el mayor lago salado del mundo. Buscan conservar el calor de sus cuerpos y escapar de una muerte por congelación.
Numerosas organizaciones ecológicas de Rusia y de otros países ya han alertado sobre la alarmante situación de estos pobres animales. El ministro para la Prtección de la Naturaleza del Daguestán, Arslan Dydymov, dijo estos días que se han encontrado alrededor de veinte ejemplares muertos por hambre.
Y es que aquí está la cuestión: los animales soportan el frío mejor o peor, pero perecen por falta de alimento, porque sus picos no pueden perforar la gruesa capa de hielo que cubre el mar Caspio. Los habitantes de la región pescan para ellos, pero la ayuda por desgracia es insuficiente.
Imágenes via: Sergei Rasulov


